Haciendo pan: paso a paso
Como lo prometido es deuda, en este post vamos a mostrar cómo hemos hecho pan, de forma fácil y con los ingredientes más sencillos de encontrar. Necesitamos lo siguiente:
- 750 gr. de harina de fuerza.
- 25 gr. de levadura fresca.
- 500 ml. de agua.
- 8,5 gr. de azúcar.
- 0,8 cucharadas de sal (algo menos de una cucharada de café).
- Un pliego de papel vegetal para horno.
- Papel film transparente.
Esto es todo. Tanto la harina de fuerza como la levadura la hemos encontrado en la cadena de supermercados Mercadona, que está presente en casi toda España.
También hemos utilizado una amasadora, un electrodoméstico que no es imprescindible pero sí ahorra tiempo y esfuerzo. Por supuesto, hace falta un horno y, para finalizar con los elementos necesarios, un cacharro de aluminio de esos para guardar comida preparada y una jeringuilla (ya verás por qué, cada maestrillo tiene su librillo).
Con estos ingredientes, podrás obtener 4 hogazas de tamaño interesante o 6 más “llevaderas”, de ración para la comida o de bocadillo.
Paso a paso
En primer lugar, en un cacharro ponemos los 25 gr. de levadura con la mitad del agua (250 ml.), el azúcar y la sal, lo movemos todo para que se disuelva y se deja reposar durante 15 minutos.

Por otro lado, en la batidora, ponemos el gancho de amasar y colocamos en la cubeta los 750gr. de harina. A su lado, pero aún no lo mezclamos, tenemos preparada el resto del agua (los otros 250 gr. de agua).

Una vez que han pasado los 15 minutos, echamos sobre la harina el agua que faltaba, ponemos la amasadora a velocida mínima y vamos añadiendo poco a poco la mezcla de agua, levadura, sal y azúcar que habíamos dejado reposando. Amasaremos durante un minuto más o menos a velocidad mínima, y luego durante otros 4 minutos a velocidad 2, hasta conseguir una masa elástica y homegénea.


Luego, la sacamos de la cubeta de la amasadora, la ponemos en un cacharro suficientemente grande (la masa deberá duplicar su tamaño), la cubrimos con film transparente y la dejamos reposar (fermentar) durante una hora o así en un lugar cálido de la cocina, hasta que duplique el tamaño. Como podrás comprobar por las fotografías, la diferencia entre el antes y el después salta a la vista.



Cuando haya duplicado su tamaño, debemos “bajar” la masa, por lo que la volvemos a meter en la amasadora (con el mismo gancho) durante un minuto a velocidad mínima. Después de eso, en una superficie limpia y enharinada, cortamos la masa con un cuchillo muy afilado o un cutter en tantos trozos como queramos. Procura hacer cortes limpios para que la masa se rompa lo menos posible. Nosotros haremos cortes para sacar 6 hogazas.


A cada una de esas hogazas le damos “tensión”, amasándolas brevemente una a una por el método de doblarlas varias veces sobre sí mismas, y finalmente darles forma de bollo, tipo redondeado.

Las colocamos sobre una bandeja de horno con papel vegetal cuidando que haya algo de separación entre ellas, pues volverán a crecer. Las tapamos con un trapo, film transparente o similar, y las dejamos reposar otra media hora. Ve precalentando el horno, en posición arriba-abajo (nuestro horno lo denomina “posición pescado”) a unos 240º-250º. En la parte inferior del horno hemos colocado la bandejita de aluminio llena de agua, para que con el calor se vaya evaporando y deje un entorno húmedo perfecto para que se haga el pan y se cree una buena corteza.



Cuando haya pasado la media hora y hayan vuelto a crecer, quita el trapo y con un cuchillo muy afilado hazle a las hogazas una serie de cortes, que valdrán como decoración y ayudarán a que se hagan mejor por dentro.



Ya puedes meter la bandeja al horno, en una altura media. Deja el pan unos 15-20 minutos y pasado ese tiempo quita el calor de la parte inferior para que no se queme y deja sólo la superior durante otros 15 minutos.

Cada 5 minutos, llena la jeringuilla de agua y vacíala en las dos paredes del horno (una jeringuilla por pared). El calor la evaporará de inmediato pero ayudarás a crear más humedad. Haz esto 3 o 4 veces y de forma muy rápida para evitar perder mucho calor, y cada vez que lo hagas baja un poco el calor del horno para que cuando acabe esté a unos 200º-210º.
Ya sólo queda darle el toque final. Apaga el horno cuando tenga el nivel de tostado que te guste, pero ten en cuenta que antes de sacarlo deberás apagar el calor, abrir un poco la puerta del horno, y dejarlo así durante 10-15 minutos más. Con esto conseguirás que se termine de hacer del todo, pero sin añadirle más calor que puede pasarlo, a la vez que el enfriamiento se hará poco a poco.

Saca la bandeja y deja enfriar a temperatura ambiente. Han quedado bonitos ¿no?


¡Buen provecho! Esperamos que nos cuentes tu experiencia.
Etiquetas: Agua, Amasadora, Fermentación, Haciendo pan, Harina, Levadura, Pan, Paso a paso, Receta, Sal
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